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Carta abierta de FARC Risaralda a organizaciones, partidos políticos, movimientos, simpatizantes y personas del común

Español
Autor: 
Consejo Departamental de los Comunes de Risaralda

Carta abierta del Partido Político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común de Risaralda a organizaciones, partidos políticos, movimientos, simpatizantes y personas del común   

La espiral electoral que ocupó gran parte de las agendas políticas del 2019 llegó al Partido Político Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común con un direccionamiento claro: La participación política de candidatos y candidatas en contextos regionales y locales; bajo premisas igualmente precisas: visibilizar nuestro compromiso en la construcción de la paz, acercar nuestras lecturas políticas sobre el país y sobre la sociedad a distintas comunidades en los territorios y especialmente aprender de estos escenarios electorales que para la gran mayoría de nosotros resultaban nuevos, al ser otrora mecanismos que leíamos como fallidos y que luego de la firma del Acuerdo Final de Paz, retomamos para desarrollar en ellos nuevas formas de la acción política.

En este contexto se perfiló al interior del Partido FARC, una candidatura. El debate fue amplio, pues a la falta de experiencia en la mecánica electoral y la ausencia de recursos económicos, se sumaba quizá el elemento más trascendente: la dinámica de violencia política en ascenso. Sobre esto, datos de la Misión de Observación Electoral MOE permiten retratar el momento, “265 líderes políticos, sociales y comunales víctimas a nivel nacional. De estos, 75 (28%) fueron asesinados” igualmente, “34 pre-candidatos víctimas de violencia, 7 de ellos asesinados (5 aspiraban a la alcaldía, los otros 2 al concejo)” (https://moe.org.co/wpcontent/uploads/2019/07/20190627_Informe_ViolPol.pdf) si sumamos a este panorama los ataques contra integrantes de nuestro Partido desde la firma del Acuerdo Final de Paz, que ya se eleva a 169 asesinatos y los discursos de odio que circulan por todo tipo de medios ubicando nuestro Partido como objetivo, se configura un panorama de alta complejidad política en el cual decidimos participar, concretamente en los comicios al concejo municipal de Pueblo Rico Risaralda, un contexto igualmente transversalizado por la acción violenta, que según informes de la revista Semana tenía el candidato a elecciones territoriales más amenazado del país (https://www.semana.com/nacion/articulo/leonardo-siagama-candidato-a-la-a...)

La candidatura fue asumida por una de las dirigentes de la comisión de género y diversidades, Maricela Flórez Caro “Yenni”, https://partidofarc.com.co/es/actualidad/una-heliconia-m%C3%A1s-rosa-que..., que dadas sus cualidades políticas y éticas representó el grueso de la militancia del Partido. Esta candidatura fue avalada en asamblea de los comunes, hacia el mes de Mayo y ratificada en pleno por la dirección política departamental. El primer gran reto fue construir un equipo de trabajo que mediante la acción política pudiese llegar a distintas comunidades de este municipio. El segundo, generar alianzas y consolidar convergencias políticas. El tercero visibilizar el compromiso que nuestro proyecto político ha empeñado con la construcción de la paz en espacios que tradicionalmente han sido de tensión social y política. Sobre estos aspectos se detiene el presente documento, que busca abrir diálogos postelectorales tanto al interior del Partido FARC como hacia otras fuerzas amigas o simpatizantes.

1. 1-    El equipo: Se constituyó principalmente con integrantes de la comisión de género y diversidades, abriendo espacios de interlocución en los dos corregimientos de Pueblo Rico: Santa Cecilia y Villa Claret, especialmente con procesos organizativos y/o grupos de mujeres que habitan sobre estos corregimientos. En sus inicios la comisión y la candidata fueron recibidas y escuchadas, se hicieron encuentros con mujeres lideresas del territorio escuchando sus principales percepciones, se recogieron las necesidades y potencialidades de las comunidades para que desde allí se construyera la agenda política y no viceversa como ocurre en la gran mayoría de casos. A partir de esta interlocución la comisión de trabajo fue perfilando un accionar político centralizado en las mujeres rurales del municipio de Pueblo Rico Risaralda y generando una serie de encuentros posteriores que buscaban consolidar propuestas de gobernanza desde el Concejo de Pueblo Rico. (Ver enlace adjunto https://www.instagram.com/p/B2S29DFnM1A/?igshid=fl4usdmrqdiz)

La situación dio un giro crucial al momento en que campañas de odio centradas en el discurso ya conocido del “terrorismo” empiezan a circular por redes sociales y medios físicos, a partir de allí la relación comunitaria que había empezado a constituirse, se dilata, las agendas empiezan a modificarse y finalmente fueron anuladas.  El proyecto de reconciliación desde el cual las partes firmantes nos comprometimos al asumir la paz,  tenía como objetivo final depurar las formas de acción violenta del ejercicio político, sin embargo el odio de algunos sectores y su cálculo electoral han llevado a que este tipo de prácticas continúen intactas en los territorios y que el temor que históricamente habita en la ruralidad colombiana en temas políticos persista, pues ante todo la acción dirigida a desprestigiar la campaña de nuestra candidata como la candidatura indígena a la alcaldía se dio en el marco de la intimidación.

1. 2-    Las alianzas: Insertos en un contexto donde la verticalidad de los partidos y sus monopolios cada vez está más quebrantado, donde se torna en regla la unidad, la alianza, la coalición, llegamos como Partido a los espacios de dialogo con fuerzas que por cercanías ideológicas o programáticas son afines a lo que hemos enunciado como el proyecto político fariano. Sin dejar diluir nuestras convicciones, ni intentar imponer posiciones de ninguna manera asistimos a la construcción de plataformas de convergencia conjuntas bajo la premisa de unificar listas, objetivos y agendas. El recibimiento se dio, se hizo efectiva nuestra participación, nuestros voceros asistieron a los espacios de convergencia, pero nuevamente el cálculo electoral de ciertos sectores de la unidad alternativa- centro como, “FARC no suma votos sino resta” y las posiciones irreconciliables de algunos de estos que aunque convencidos de la firma de la paz pretenden que nuestro partido no haga política o en el sentido más utilitario del término hacen política con el estigma que la sociedad ha consolidado sobre nosotros, terminaron marginando nuestra acción política. El logo de FARC desapareció de cualquier publicidad electoral, se intentó marginar a nuestros voceros de ciertos espacios y finalmente las propuestas de gobernanza retomaron solo de forma generalizada propuestas que hacen parte de nuestra esencia política. La candidatura en Pueblo Rico finalmente la asumimos desde la orfandad generada por aquellos que plantean lo alternativo, desconociendo de facto esa condición en nuestro proyecto.

Esta misiva es precisamente un puente de reflexión y dialogo postelectoral, si la FARC conviene como cálculo político, si se alienta el proceso de reincorporación bajo las mesas y en los pasillos, pero se pretende invisibilizar y aislar en escenarios públicos desde sectores que socialmente reivindican la firma de la paz y lo que implica ese acuerdo, la violencia contra nuestro proyecto nunca cesara, más cuando el odio es aupado desde los principales detractores de firma y acuerdos y la muerte justificada desde el estigma que pretenden hacer perdurar.

1. 3-    Compromisos de paz- escenarios de tensión: Pueblo Rico tradicionalmente dominado por castas políticas, viene marcando tendencias desde organizaciones sociales indígenas quienes han ganado espacios de participación, interlocución y administración, el antecedente más valiosos al respecto lo definen las elecciones que acaban de pasar con la victoria del candidato indígena. Es además el municipio de la reincorporación colectiva y donde se consolida una de las áreas de reincorporación de 35 excombatientes. La candidatura del Partido FARC estuvo transversalizada por acciones de odio ejecutadas a través de redes sociales y panfletos. En dos ocasiones circularon con amplia difusión campañas de estigmatización y las narrativas se centraron sobre los vínculos de FARC con el candidato indígena a la alcaldía y con personas en plan de rearme, que hoy operan en algunas regiones del país, así mismo un habitante que simpatiza con nuestras causas políticas fue intimidado por actores desconocidos, sin que hasta hoy se halla esclarecido el caso. La enunciación de los panfletos deja ver estigmas como “no nos va a ganar un indígena, nos va a ganar la guerrilla” o “atención Pueblo Rico lo manejaran las FARC” situando en uno de los casos la imagen editada de la campaña de nuestra candidata “Yenny”, la del candidato indígena Leonardo Siágama, con una imagen de Oscar Montero, “el paisa”, hoy en plan de rearme. (se adjuntan las imágenes)

 

Ilustración 1. Evidencia campaña sucia candidatura

Las intenciones son claras, no es nuevo el formato, el odio continúa transmitiéndose en el ejercicio político y de vida cotidiana en Pueblo Rico ¿Que se moviliza detrás de estas campañas sucias? Es uno de los interrogantes que hoy nos hacemos como Partido, detrás de ello intereses políticos evidentes: impedir que fuerzas alternativas lleguen a la administración local ¿para permitir que el ejercicio administrativo lo ejerza quién, La misma casta política o más delicado aún sectores ilegales del narcotráfico que vienen disputándose corredores? posiciones de odio que van en contravía de aspiraciones reconciliadoras post-conflicto, que al contrario activan mecánicas violentas, como la intimidación y el atentado, las mismas prácticas bipartidistas de exclusión, con los métodos violentos históricamente registrados en abundancia por la hegemonía liberal -consevadora ¿Cuál es el valor de la vida en el tránsito hacia la paz estable y duradera si los discursos de odio impulsan acciones contra nuestros militantes y contra toda fuerza que emerge encaminada a cambiar los mandatos y las gobernanzas?

Por el Consejo Departamental de los Comunes de Risaralda.

Fabio Cardona Goez
Consejero Político

Miguel Darío Herrera Villada
Consejero de Organización

Jenny Flórez
Candidata al concejo

Pereira, 30 de Octubre de 2019

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